
A lo largo de estas semanas, los niños y niñas participantes han disfrutado de una programación muy variada de actividades diseñadas para favorecer su desarrollo personal, social y emocional. La aventura ha contado con propuestas de dinamización deportiva y expresión corporal que han puesto a prueba su agilidad y destreza, como jornadas de escalada, parkour y gimnasia.
Además, hemos fomentado la curiosidad y el aprendizaje cultural mediante salidas y excursiones enriquecedoras, entre las que destacan las visitas al Jardín Botánico, al Museo de Ciencias Naturales y a la Biblioteca Nicolau Primitiu. Y, para combatir el calor del verano de la forma más divertida, no han faltado los esperados juegos de agua, que han sacado las sonrisas más grandes de todo el grupo.

Con el objetivo de garantizar una experiencia integral y accesible para todas las familias, la edición de este año ha vuelto a incluir el servicio de transporte y el aporte diario de almuerzos saludables, promoviendo así hábitos de vida sanos y facilitando la logística familiar.
A través de estos juegos, dinámicas grupales, talleres creativos y salidas, se ha promovido la participación activa, la autonomía y la adquisición de valores fundamentales como el respeto, la cooperación y la solidaridad. La Escuela de Verano se ha consolidado como un entorno cercano donde cada participante ha podido expresarse libremente, relacionarse con sus iguales y fortalecer sus habilidades sociales, siempre desde una perspectiva educativa basada en el acompañamiento afectivo y el respeto a los ritmos y necesidades individuales.
Este proyecto no solo ha ofrecido alternativas de ocio saludable, sino que ha permitido reforzar considerablemente los vínculos entre los niños y niñas, generando un fuerte sentimiento de pertenencia al grupo y creando recuerdos e historias significativas que contribuyen a su crecimiento personal.
Desde Brúfol queremos agradecer de corazón a las familias la confianza depositada un año más en nuestro equipo, así como su colaboración durante todo el proceso. De igual modo, hacemos un reconocimiento especial a la energía, entusiasmo y excelente actitud de todos los niños y niñas que han hecho de esta edición de la Escuela de Verano un rotundo éxito. ¡Nos vemos en la próxima!














